En un anochecer en los comienzos del siglo pasado, en una esquina de Buenos Aires nació San Lorenzo de Almagro, una institución signada por un destino de grandeza, y elegida para convivir con la pasión de un barrio que a partir de entonces ya no supo de fronteras. Lejos quedaron aquellos momentos en los que el auge del fútbol movilizaba a los fervorosos corazones de los niños criollos, que creían tener como designio divino defender con hidalguía el honor del barrio que los vio nacer, y del club que cobijó sus primeros sueños de gloria.
Ese anhelo de los chicos de Almagro comenzó a hacerse carne un lunes de abril en una de las aulas de la parroquia de San Antonio, fue el inicio de una historia que a partir de allí no paró de escribirse.
Desde aquellos inicios humildes hasta este presente de grandeza incomparable nada ha cambiado. Pasaron las décadas, los tiempos de satisfacción y también los de sufrimiento, y siempre una multitud acompaño a esa rara e inexplicable pasión por los colores azulgranas.
Hoy 107 años después, el espíritu de ese grupo de jóvenes corriendo detrás de una pelota, y de un cura cómplice de sus aventuras, sigue vivo, está presente en las almas de miles de personas que con el correr del tiempo se sumaron a aquel viejo sueño que se llamó “Club Atlético San Lorenzo de Almagro”.
Y con ese mismo sentimiento y orgullos siguen fundándolo cada día, como ese primer día, como en aquel lejano 1 de abril de 1908.
¡FELICIDADES QUERIDO SAN LORENZO!

No hay comentarios:
Publicar un comentario